Una deliciosa cebollita criolla es el emblema colonial del pueblo de Ixil.

23 de enero de 2013

Una deliciosa cebollita criolla es el emblema colonial del pueblo de Ixil.

Desde la época colonial, Ixil presume de una pequeña cebolla criolla que los españoles trajeron en barco en este pedazo de tierra del Mayab y que se ha convertido en símbolo de esta comunidad de agricultores.

Desde que tenía 20 años de edad, la señora mestiza doña Justa Rufina Cobá Ek ha cultivado este tubérculo parecido a la cebolla cambray en tamaño diminuto, pero que no se compara su sabor.

“Desde que me casé con mi marido eso hemos cultivado, es más sencilla la cascarita es diferente la cebolla” comentó.

El antropólogo ixileño José Tec Poot precisaba que la cebollita de Ixil fue el principal producto de la actividad agrícola de los cilantreros de Ixil, cuya época de cosecha va de abril a junio, mes que coincide con la fiesta del patrono Bernabé Apóstol.

“Hay veces que si, hay veces que no, cuando hay mucha helades no da la cebolla, cuando nos da de buenas cultivamos de 100 a 70 kilos, pero cuando nos da de malas nada” indicó.

Doña Justa Rufina Cobá Ek lamenta que en épocas de frío o heladez, disminuye la producción de la cebollita de Ixil, tubérculo que equivale emblemáticamente a la jícama en Maxcanú, al barro de Ticul y la longaniza de Valladolid o al cráter de Chicxulub.

“En varios pueblos se lleva, normalmente se traslada en otros pueblos y hay gente que lo viene a comprar, se lleve entre 5 o 4 kilos” señaló.

Las cebollitas de Ixil son deliciosas asadas en ceniza de carbón para acompañar un poc chuc, recuerda doña Justa Rufina Cobá Ek, habitante de la Tierra de las Cebollitas y porrista del equipo de beisbol “Los cebolleros de Ixil”.

“Cualquier comida lo puede llevar se hace curtido, asados al carbón o enterrado, se hace para panucho o empanada” recalcó.

El antropólogo ixileño José Tec Poot precisaba que la cebollita de Ixil fue el principal producto de la actividad agrícola de los cilantreros del municipio.

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