Sepulturero un trabajo que merece respeto... por los muertos

31 de octubre de 2014

Sepulturero un trabajo que merece respeto... por los muertos

Su padre era jardinero del cementerio y él lo acompañaba todos los días hasta que se fue acostumbrando a convivir con los muertos, él es Fredy Euán Puc sepulturero desde hace 24 años en el cementerio de Xoclán.

Su principal labor es conducir a los cuerpos hasta su última morada: la fosa. Sin embargo ser sepulturero va mucho más allá de inhumar  y sacar restos, ya que como todo  trabajo puede caer en la rutina, sin embargo  ellos no son inmunes al dolor de las personas.

"Al principio si se siente un poco de temor, no hay como que uno esté vivo y el otro esté allá así como que, si da algo de miedo. Yo como digo aparentemente que tengo yo aquí en mi trabajo, yo enterré a mi madre y a mi padre y se siente, no vaya pensar que es muy fácil, pero pues que más queda, seguir adelante con la chamba y servir a los semejantes" indicó.

El temor se quita con los años, el sentimiento, nunca dijo Don  Fredy, y al  estar rodeado de las familias que sufren es imposible no sentir su dolor.

El  asegura que trabajar tantos años para los difuntos le ha enseñado que a veces es mejor temerles a los vivos. Muchas anécdotas e historias rodean a este trabajo, sin embargo comenta que sólo los que lo han visto o sentido saben lo que es en realidad.

"Bueno pues que le puedo decir, lo dices y no te creen, el que lo ha visto y lo ha sentido sí, una vez me pasó como a las 12 del día en esta parte de acá, vi que entró una señora y vi que pasó y dije ¿será que se le ofrece algo? Me fui atrás de ella viendo por donde, ya después me puse a buscarla ya no la vi, no lo vi pero eso como a medio día, me puse a buscarla, es más le digo a otros chavos ¿no pasó una señora?, ¿cuál señora? Nada, tardé buscándola, pues era una mujer ya grande, con su vestido negro, de cabello largo pero ya no la volví a ver. Y dentro de las bóvedas, no sé si tenemos algo, hay unos que tienen la mano fuera de la caja y hay unos que están volteados y dice la familia ¿cómo va ser esto? Si no así estaba" comentó.

Don Fredy trabaja de 8 de la mañana a 3 de la tarde, muy rara vez se queda hasta tarde, lo máximo ha sido a las 7 de la noche. Antes los cementerios realizaban entierros de noche, en una ocasión le tocó uno a las 10 de la noche y agradece que ese horario se haya eliminado ya que si les causaba más temor.

En esta época de fieles difuntos platico  que es cuando más trabajo tiene y el ambiente se siente diferente, hay más color, más vida y se puede percibir la presencia de los que nos visitan una vez al año.

Dijo que  siente nostalgia de las tumbas abandonadas, cuando ve otras que ya están recién pintadas, con flores y con familiares que van constantemente para preservar el recuerdo de su difunto.

Ser sepulturero puede parecer un trabajo aterrador, sin embargo el que lo realiza sabe que hay que temerle más a los vivos.

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