¿Qué dedo te gusta?

23 de octubre de 2017

¿Qué dedo te gusta?

Durante décadas, tantas como su existencia, el Partido Acción Nacional criticó a su acérrimo enemigo el PRI, y a sus adláteres, porque elegían “con el dedo” a sus candidatos, a la vez que se vanagloriaba de ser todo democracia precisamente por su elección interna.


Hoy resulta que los panistas descubrieron que esa elección interna los dividía, fraccionaba al partido y en vez de sumar les restaba votos, hoy se comerán su viejo discurso del único partido democrático, y quizá se echen un palomazo con aquel revolucionario estribillo de la cucaracha: ya murió la democracia, ya la llevan a enterrar, la venció la dedocracia, y el interés personal.

 

Desde luego el PRI no es ajeno al dedo, es un método que conoce de siempre y los priistas están acostumbrados a aplaudir e identificarse con quien el partido resuelva, o el Presidente en turno, en su caso, y ahí no pasa nada o si pasa siempre será algo calculado.

 

En cuanto a Acción Nacional, seguramente seguirá experimentando; desde que accedió al Poder antepuso los intereses a sus doctrinas y principios, comenzó a saber del fuego amigo, ese que quema y asesina, y a seguir los pasos del PRI prácticamente en todo cuanto le criticó por años.

 

Desde luego que el Poder daña, en la mayoría de los casos. En cuanto a la actuación de partidos y políticos se acabaron los buenos y los malos, el altruismo cívico quedó circunscrito a un reducidísimo grupo de mexicanos, generalmente de la llamada sociedad civil, que aún lucha por cambiar este México corrupto y corruptor que le estamos legando a las próximas generaciones.


Cada día los votantes miramos más hacia la persona que hacia el partido postulante porque la tarea de éstos es buscar el triunfo y acceder al Poder y con esa visión y misión seleccionan a sus candidatos: la capacidad, el liderazgo, la probidad y la honradez, pasan a segundo término.

Nota escrita por

Manuel Triay

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