Nuevo hallazgo arqueológico en Yaxché de Peón

12 de marzo de 2026

Nuevo hallazgo arqueológico en Yaxché de Peón

Nuestra cultura milenaria sigue viva y la piedra sigue hablando por ella. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dio a conocer sobre el hallazgo de un depósito ritual en la localidad de Yaxché de Peón, en el municipio de Ucú, en Yucatán, el cual ofrece nuevas perspectivas sobre el pensamiento simbólico y la construcción sociopolítica de las comunidades mayas del periodo Preclásico Medio/Tardío (1000 a.C.-250 d.C.).

El hallazgo deriva del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Libramiento Ferroviario Multimodal Mérida-Progreso (Frente 1), vinculado al Tren Maya, cuyas labores iniciaron en junio de 2025 y concluirán a mediados de 2026, a cargo de un equipo de especialistas del INAH.

Se trata de una estructura rectangular (de 14 m por 10.8 m de ancho), la cual se denominó Monumento TC_17294. Fue edificada en un solo momento constructivo y cuenta con una elevación de 0.45 metros, con ausencia de estructuras superiores habitacionales y un diseño que permitía la entrada desde cualquier flanco.

Tales características sugieren que fue un espacio semipúblico y que se trataba de un área de asamblea, donde la comunidad se congregaba para la toma de decisiones o la realización de ceremonias, lo que contribuía a consolidar la cohesión social.

Bajo el relleno constructivo de la parte norte se hallaron dos contextos rituales, que se infiere fueron colocados de forma previa a la edificación, como ofrenda fundacional. En el primero, resalta una vasija fragmentada con forma de calabaza, hallada a 1.10 m de profundidad, elemento que, en la cosmogonía mesoamericana, se asocia con la fertilidad y el sustento, por lo que se considera que era una población agrícola.

Asimismo, se detectó un abrigo en la roca madre (de 1.10 por 0.50 m de altura), en el que reposan restos óseos, posiblemente, de un venado, fragmentos cerámicos, datados hacia el periodo referido, y un pedazo de caracol marino. 

El equipo determinó que el uso de contextos naturales para depositar ofrendas constituyó una práctica ritual en la que se relacionaba el plano terrenal con el inframundo.

La presencia de dichos elementos simbólicos (fauna y agricultura), deliberadamente sellados bajo arquitectura de uso público, es una evidencia de un acto ritual que marcaba el inicio de la vida urbana en el sector.

 

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Rigel Alonzo

• El INAH informó sobre un depósito ritual el cual ofrece nuevas perspectivas sobre el pensamiento simbólico y la construcción sociopolítica de las comunidades mayas del periodo Preclásico Medio/Tardío (1000 a.C.-250 d.C.).

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