Mamá, papá… tengo Covid-19

20 de mayo de 2020

Mamá, papá… tengo Covid-19

- Apenas puedo respirar y ni siquiera puedo decirlo. No sé por qué, pero no paro de llorar ¿me abrazan? Quiero estar en casita durmiendo o sintiendo el calor de ustedes. Aquí estoy solo, veo y escucho a personas lamentándose, no las conozco y aun así están haciendo todo por sanarme ¿Me explican qué pasa? Lo que fuera ya no quiero vivirlo. No quiero estar aquí. -

¿Te imaginas a un niño expresándole algo así a sus padres? No creo que sea posible puesto que ellos son los que menos podrían entenderlo, además sus tutores serían los primeros en saberlo. Tampoco se lo podrían decir.

La aterradora noticia de un menor de un año de Tizimín infectado por coronavirus ha conmocionado quizás a todos. Incluso, ha desatado un sinfín de preguntas cuyas respuestas no las podemos saber por completo porque, primero por legalidad, debe respetarse la privacidad de su identidad y la de sus padres; y segundo, a nadie le gustaría estar en ese lugar. A NADIE.

Es lamentable leer comentarios en las redes sociales de personas que están más preocupadas por saber de quién es el niño, dónde vive, quiénes son sus papás, si están atendiéndose porque el bebé tiene la infección, etc., y comprendo muy bien porque unos quieren prevenirse y otros desean saber solo por ‘curiosidad’, para no usar una palabra que hiera su sensibilidad.

¿Qué estamos haciendo para cuidarnos de no ser infectados?, ¿Qué estamos haciendo para cuidar a los más vulnerables? No puedo concebir a un bebé de meses entubado para poder recuperarse de esta enfermedad. No puedo ponerme en el lugar de los padres para entenderlo porque no lo estoy viviendo.

Pero sí puedo cuidar a los míos. Sí puedo hacer tomar conciencia de ello en los demás. Sí puedo hacer la diferencia. Sí puedo hacer que esto acabe y salir después sin temor a que algo nos amenace.

Hay que comprender que el coronavirus es una pandemia, está y llegará en todos lados. No somos inmunes por más fuertes que nos sintamos o creamos serlo.

Quedarnos en casa con la idea de que estamos haciendo lo posible para que el virus no se propague es un acto de heroísmo en el mundo y a su vez de compasión hacia los que todavía no creen que esto puede acabar con nuestra vida.

Seamos conscientes y si salimos, sea solo para algo que en verdad se necesita usando las medidas sanitarias para evitar lo menos posible contagiarnos.

Es inevitable que esta enfermedad se disemine, somos parte de esto y esperemos que, con tu conciencia y responsabilidad, no pase a mayores.

Deseo con todo mi corazón que ese bebé se recupere y, por supuesto, dar esa noticia.

 

Escrito por...

Fidel Dzib

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